Lima, 22 de Mayo del 2012

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Pymes Estrategias de Crecimiento Por qué algunas microempresas no crecen

Por qué algunas microempresas no crecen

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QuiebraUna pregunta dolorosa es la que se hace uno cuando ve que una microempresa no crece e incluso, va declinando.  ¿A qué se deberá esto?

Como primer factor, tal vez 95% de las microempresas surgen por necesidad y cuando la necesidad es el móvil, es usual que lo que más escasee sea el dinero.

Es por ello que una microempresa no cuenta con la infraestructura, organización y asesoría para emprender sus operaciones en su arranque, y sin embargo, así se emprende.

El empresario se adhiere a su ingenio y comprensión de la necesidad que se busca satisfacer para poder tener éxito.  Por otro lado, existe un ingrediente oculto que es clave del éxito o del fracaso de cualquier negocio: la ilusión.

Cuando el empresario tiene la convicción, no importa que se sumen otros factores en contra o que el mismo negocio o el momento no sean los más apropiados, siempre encontrará la manera para salir a flote.

Cuando se pierde la ilusión, la empresa decae. Hay que recordar que el corazón de una organización es su fundador.

Los negocios, como las personas, presentan una curva de vida en al cual nacen, crecen, se desarrollan y tarde o temprano, mueren.  El tema es saber o pronosticar qué tan rápido y sólido una empresa crecerá, durante cuánto tiempo puede llegar a mantenerse y posicionarse con éxito, y si la muerte estuviera próxima, evaluar la posibilidad de que el ciclo de vida vuelva a empezar.

Si bien es conocida la “leyenda empresarial” de que 80% de las microempresas fallecen durante sus dos primeros años de vida, y que de las que sobreviven sólo 20% logra superar la barrera de los cinco años de gestión, también es cierto que estos porcentajes pudieran ser modificados. Así  lo han hecho las asociaciones de Italia, Bélgica o Brasil, quienes al identificar esta fenomenología, han impulsado a sus agremiados al proporcionarle toda la ayuda que necesite sin costo adicional.

La microempresa es factor de movilidad y desarrollo económico en las naciones. Se debería instaurar verdaderos organismos que asesoren e impulsen el desarrollo de las microempresas en todos sus sentidos: organizacional, mercadotécnicamente hablando, en el aspecto técnico, cuestiones legales y en el entendimiento o compresión de las finanzas.

Por todo lo anterior se puede concluir que algunos emprendimientos no crecen porque les falta tan sólo esa orientación, ese leve impulso que probablemente les haga superar sus momentos de crisis tan naturales a presentarse en la curva de vida de cualquier empresa, y que sobre todo, tengan respuestas tangibles que les haga solidificarse financieramente y económicamente hablando.

La empresa está ávida de información, de una gestión y administración del conocimiento más efectiva, de ser más competitivas y necesita que las leyes, los trámites, las barreras de operación, etcétera, sean lo suficientemente flexibles o adecuadas para que la empresa se desarrolle.

Las universidades deben ser puntos de referencia que animen a conformar una cultura empresarial ética, que dé impulso al desarrollo de fuentes de trabajo, a la transformación positiva del entorno, al respeto del individuo y por supuesto, a la generación transparente de utilidades.

Finalmente, una empresa que pretende el cambio positivo o el satisfacer una necesidad específica es una organización de la cual todos salimos beneficiados.

Fuente: Alto Nivel