Podríamos decir que gestionar personal es un arte. No es fácil ser el líder de una empresa u organización, pero la forma en la que se ejerce puede marcar la diferencia entre una mala y una buena gestión.
Para el psicólogo norteamericano, Howard Gardner, el líder eficaz debe poseer las cinco mentalidades: disciplinada, sintetizadora, creativa, respetuosa y ética. Este tema lo aborda en su libro “Five minds for the future”. A continuación, detallamos estos puntos:
1. Mentalidad disciplinada: Son los mismos educadores quienes deben inculcarle a los niños y adolescentes que lo aprendido en clases se debe practicar. Los estudiantes con una mente disciplinada serán capaces de buscar lo qué es importante y descartar lo que no, dentro de la gran cantidad de información existente.
2. Mentalidad sintetizadora: La capacidad de síntesis permite unir cosas que se encuentran dispersas pero que juntas cobran un sentido desconocido. Se necesita de un criterio formado para decidir a qué poner atención y qué ignorar. Para sintetizar la información, ésta se debe unir de la forma más coherente para que tenga sentido y pueda ser transmisible hacia otras personas
3. Mentalidad creativa: Las personas creativas son aquellas a quienes se les ocurren cosas nuevas, las que con el tiempo son aceptadas. Gardner dice que si una idea o un producto son fácilmente aceptados, entonces no son creativos. También agrega que no se puede ser creativo sin dominar al menos una disciplina, arte u oficio, ya que la ciencia cognitiva señala que, en promedio, toma alrededor de 10 años dominar un oficio. Las personas creativas toman oportunidades, asumen riesgos, no tienen miedo a caerse y son ellas mismas las que se levantan y se preguntan ¿qué puedo aprender de esto? Según Gardner, estas personas cambian, con sus trabajos, la forma de pensar y de actuar de quienes los rodean.
4. Mentalidad respetuosa: Son los educadores quienes deben enseñarle a sus alumnos a respetar a su prójimo. Se deben proveer modelos y ofrecer una educación que fomente una postura favorable al respecto. Ello, sobre todo, cuando el poder de las relaciones es asimétrico. Incluso, dar prioridad al respeto por aquellas personas que tienen un origen y creencias distintas a nosotros, y esperar que ellas devuelvan la misma actitud.
5. Mentalidad ética: Este tipo de mentalidad se refleja en distintos roles que llevamos a cabo y cómo los realizamos. Por ejemplo, si nuestro deseo es vivir en un mundo caracterizado por el buen trabajo, nuestra mentalidad ética quiere decir que “el buen trabajo” encarna la excelencia, el compromiso y la ética.
Como puedes ver, para ser un líder eficaz no sólo debes proponértelo, sino que buscar aquellas herramientas que te permitan ir mejorando tu gestión. Tu equipo de trabajo te lo agradecerá con creces.
Fuente: Alto Nivel.com.mx
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