Hoy en día, todos conocemos ya las tradicionales 4Ps del marketing: el producto, el precio, la plaza y la promoción. Para vender, una marca necesita un producto que se comercialice a un precio adecuado en una plaza también adecuada y que vaya acompañado de un campaña de promoción para darse a conocer entre el público objetivo.
Sin embargo, estas 4Ps se han quedado “pequeñas” en el universo del nuevo marketing y han crecido hasta convertirse en 5. La nueva P del marketing es la “paternidad”. Y es que a los consumidores les interesa también quién es el “padre” del producto.
Teniendo en cuenta que el mercado está cada vez más lleno de competidores, el consumidor termina decantándose por las marcas con mejores “padres”, explica Leslie Gaines-Ross en Harvard Business Review. Al fin y al cabo, las marcas son como los padres de los productos y los servicios, y sólo los buenos padres crían a buenos hijos.
Éste es un fenómeno completamente nuevo. Hace sólo una década, la “paternidad” de las marcas era desconocida para la mayor parte de los consumidores. Marlboro era Marlboro y Camel era Camel. Sus empresas matrices estaban en las sombra y nadie parecía tener opiniones formadas sobre las mismas.
En la era de la Web 2.0, los consumidores lo tienen mucho más fácil para conocer la “paternidad” de sus marcas y se molestan en conocer los orígenes de las compañías en las que han depositado su confianza.
Conscientes de la relevancia de la “paternidad” en el marketing, cada vez más marcas están apostando por enarbolar la bandera de la transparencia para acercarse a sus clientes.
Ya no basta con vender un determinado producto o servicio, sino que hay que explicar al consumidor dónde se vende, por qué se vende, cómo se fabrica, y cuáles son los principios y las causas que lo sostienen.
Fuente: Marketing Directo
{fcomment}
| < Prev | Próximo > |
|---|




